El primer equipo en clasificarse fueron los Milwaukee Bucks del gigante Giannis Antetokounmpo. Tras tropezar en el primer duelo por 112-90 en casa, los de Wisconsin barrieron en los cuatro partidos siguientes a los Boston Celtics, que se vieron totalmente sobrepasados por el griego y compañía. Veremos a ver qué futuro depara a los de Massachusetts tras esta eliminación, teniendo en cuenta que su estrella Kyrie Irving y uno de sus jugadores más importantes Al Horford, serán agentes libres.
Los Bucks gobernaron en todas las estadísticas en ese último partido: acertaron más lanzamientos (31% en tiros de campo y un 18% en triples por parte de los Celtics y 45% para Milwaukee, con 15/47 en tiros de tres) y capturaron más rebotes (56-50). Antetokounmpo lideró con 20+8+8 y se vio bien secundado con Khris Middleton (19+8), los bases Eric Bledsoe (18) y el veterano George Hill (16), y un destacado Nikola Mirotic (10+11+3). El español jugó un partido muy perfecto, reboteando en 7 ocasiones en su aro, recuperando dos balones y sin perder ninguno, taponó una vez y se fue sin faltas en defensa. Todos estos ingredientes cocinaron el primer pase a una Final de Conferencia de los Bucks desde 2001, cuando perdieron ante los 76ers de Allen Iverson. Indicar que los Bucks solo cuentan con un anillo, el de 1971, cuando contaban con otro grande que destruía todo a su paso como ahora Antetokounmpo, con Oscar Robertson.
Habrá que ver de qué forma pueden conseguir detener al griego los Toronto Raptors en la final del Este. Los canadienses se cargaron en una vibrante serie a los Philadelphia 76ers de Joel Embiid y Ben Simmons, después de siete partidos y un final agónico y que pasará a la historia. Kawhi Leonard se jugó la canasta decisiva desde la esquina derecha cuando en el marcador figuraba un 90-90 que forzaba la prórroga, pero el tiro ante Embiid sobre la bocina se hizo de rogar para que, tras cuatro rebotes en el aro, el balón entrara y sentenciara a «El Proceso». De esa forma, por primera vez en la historia de la NBA un séptimo partido se definía con una canasta sobre la bocina.
La serie no ha tenido un claro dominador en ningún momento. El primer encuentro se fue para Toronto, pero Philadelphia respondió ganando dos seguidos. Lo mismo hicieron los Raptors poniendo el 3-2 tras la victoria más abultada de la serie (125-89), pero los 76ers en casa forzaron el séptimo venciendo por 101-112.
Al otro lado del cuadro de Playoffs, como siempre en este lustro, figuran los Warriors. Han vuelto a demostrar que son un equipo, que aunque su mejor jugador no juegue, Kevin Durant, saben ganar. Y eso hicieron en el sexto partido, en la primera oportunidad que tuvieron para deshacerse de los rocosos Houston Rockets. Los de Oakland se apuntaron los dos primeros en el Oracle Arena, cedieron los dos siguientes en Texas pero volvieron a llevarse dos duelos seguidos, el quinto en casa y el último en el Toyota Center donde regresaron los Splash Brothers, ausentes en gran parte de esta serie.
Klay Thompson se encargó de mantener a su equipo con vida antes del descanso (57-57), sumando 21 tantos, entre ellos 5 triples durante los dos primeros cuartos. De nada sirvió el 44% de acierto desde la línea de tres de los Rockets, ni los 35 puntos de James Harden, ni los 27 de Chris Paul, ni una defensa cumplidora o las rachas positivas de puntos que encadenaron secundarios como Tucker o Rivers. Sin Durant, Stephen Curry se vistió con la capa de superhéroe.
Al descanso estaba siendo obviado, no llevaba ningún punto. Pero en la segunda mitad revolucionó a su equipo, metió hasta 33 puntos y los Warriors acabaron ganando por 118-113. Resaltar también la labor del banquillo, de los habituales Andre Iguodala o Shaun Livingston, o incluso Looney que sumó 15 puntos.Los de Oregon ante los Denver Nuggets también protagonizaron una asombrosa serie de siete partidos que desembocó en un Game 7 donde la franquicia de Colorado defendió excepcionalmente a la estrella de Portland, Damian Lillard (13 puntos con un pobre 3/17 en tiros), pero se olvidaron de otro hombre.
La eliminatoria ha sido un toma y daca constante, apoteósica como el Game 3 que acabaron llevándose los de Terry Stotts tras cuatro prórrogas y convirtiendo a Nikola Jokic en el hombre con más minutos en un partido de Playoffs desde 1953. Jugó 65 de los 68 minutos en el segundo partido de la historia de las postemporadas que ha tenido que definirse tras 4 tiempos extras. El primero fue entre Boston Celtics y Syracuse Nationals, donde Red Rocha, Paul Seymour (67 minutos ambos) y Bob Pettit (66) se quedan como los únicos que superan actualmente al serbio. Además, el pívot terminó con su tercer triple-doble en estos Playoffs (33+18+14), e iguala a Fat Lever como los jugadores de Denver con más triples-dobles en postseason.
Los de Michael Malone ganaban por 48-39 al descanso, sin embargo los Blazers recuperaron terreno poco a poco. Jokic (29 puntos aunque falló 15 lanzamientos) salía constantemente a ayudar a defender a Lillard, pero sin él en pista su equipo lo notaban demasiado. Los Nuggets solo atinaron 2 de 19 intentos de triples, 11 tiros libres fallaron y Jamal Murray tuvo un día para olvidar, con 14 puntos y un triste 4/18 en tiros de campo.






