La soledad del árbitro

A usted: padre o madre, entrenador, jugador, aficionado…

¿Sabe lo que es un árbitro de baloncesto?

Un árbitro (en adelante utilizaré el género masculino teniendo en cuenta que la RAE acepta a ambos géneros en el mismo término, sobra decir que incluimos también a las mujeres árbitros) es un amante de este bendito deporte que todos adoramos que, por cualquier motivo (váyase usted a saber cuál) decidió disfrutarlo de una manera diferente a los demás. A cada uno le mueve una motivación diferente, pero todos tienen un mismo denominador común: el coraje.

Podría decirse que los árbitros están hechos de otra pasta. Yo lo afirmo.

Ser árbitro no es colgarse un silbato del cuello y salir a la pista a canalizar sus frustraciones con todos los integrantes de un partido. No. Ser árbitro es, entre otras cosas, tener el suficiente valor de, aun sabiendo que va a ser el centro de todas las iras e insultos, saltar al centro de la pista e intentar hacer su función lo mejor posible, siendo conocedor desde el primer momento que cualquier decisión que tome, sea cual sea, nunca va a ser la correcta y que por ello va a ser el objetivo de todos los insultos, quejas y los más bajos de los desprecios.

Todo empieza cuando uno se atreve a ir a su Federación a apuntarse al curso de árbitros. Una vez uno llega a su primera clase entra sólo pero al poco rato ha dejado de estarlo. No existe la competencia, desde el primer día se crea un compañerismo incomparable con algo que jamás haya vivido, no es necesario proclamar ningún juramento, no hace falta mencionar palabra alguna, todos quieren ser árbitros y se van a apoyar mutuamente para que todos consigan su objetivo: aprobar el curso y convertirse en árbitros. Se miran entre ellos y ven eso, compañeros.  No hay enemigos, no hay rivalidades, saben que una vez salgan a la pista estarán solos. Ahí empieza todo.

Por lo menos en la Federación Catalana a la que tengo el honor de pertenecer desde hace unos 20 años, cuando tras semanas de clases teóricas y prácticas con entrenos en pista algunos consigan aprobar los varios exámenes, podrán empezar a arbitrar los partidos de categorías más bajas. Normalmente las primeras jornadas se arbitran uno o dos partidos y desde hace unos años estos árbitros jóvenes van acompañados de un árbitro experimentado que ejerce  de tutor, asesorándolos en esos inicios para que aprenda la parte administrativa y adquiera cierta soltura hasta que pueda ir solo. Esto no siempre ha sido así. El que escribe estas líneas en cuanto aprobó el examen le dieron un escudo, su primera designación y a correr. No había tutores, ni acompañantes, sólo padres gritando. Estos siempre están, pero de ellos hablaremos luego.

Lo que todo el mundo debería saber es que ese árbitro joven e inexperto que le arbitra el sábado por la mañana y que se queda en la pista para hacer un segundo partido cuando usted se va a casa a disfrutar de su merecido fin de semana, a él aun le quedarán un par de partidos más el sábado por la tarde y posiblemente otro par el domingo por la mañana. Se habrá levantado el sábado a las 7 de la mañana para llegar puntual a su primer partido, le tocará comer por el camino un bocadillo en el tren o autobús mientras se dirige a sus siguientes partidos y no volverá a casa seguramente hasta la hora de cenar. Y todo esto para cobrar una cantidad que si se lo propusieran a usted le parecería ridícula e insultante cuanto menos.

Seguramente no podrá salir con sus amigos el sábado por la noche porque el domingo por la mañana volverá a levantarse a la misma hora para volver a ir a arbitrar, llegando a casa a la hora de comer y con tan sólo la tarde del domingo para descansar, estudiar e intentar pasar tiempo con su familia, pareja y amistades. Como puede ver, muy diferente de lo que usted pudiera haber imaginado.

Considero importante que esto se sepa porque aunque les pueda parecer insignificante, hacer eso un fin de semana tras otro, un mes tras otro desde septiembre hasta junio parando sólo una semana en Navidad y otra en Semana Santa, les puedo asegurar que es duro, muy duro.

Dicen que todos los comienzos son duros, les aseguro que en el arbitraje lo son más duros aun.

Si cuando usted empezó ese trabajo que era nuevo en su carrera le resultó difícil adaptarse a sus nuevas tareas, horarios, compañeros, imagínese lo mismo pero con una banda de hooligans desagradables sin ningún tipo de educación ni respeto gritándole durante más de una hora y media, insultándole, ridiculizándole, mofándose de usted y sin poder decir absolutamente nada, sin derecho a respuesta. Curiosamente quienes hacen esto suelen ser los padres en las categorías de formación (minis, infantiles, cadetes…) cuyos hijos inicialmente no saben ni botar el balón, algunos a duras penas en sus inicios llegan a tirar la pelota y que alcance el aro, otros incluso el mismo balón de juego es más grande que el propio niño… pero esto no importa, esos padres que se juntan como hienas en las gradas, dándose calor los unos a los otros retándose a ver quién es el que insulta o ridiculiza con más gracia, buscando las risas cómplices de los que están a su lado, sintiéndose a gusto porque ahí están a salvo, 15 o 20 adultos contra un adolescente que casualmente está indefenso, porque saben que desde la pista no puede ni siquiera girarse para mirar a la grada. Ese joven, podría ser su hijo. Piense por un momento que ese árbitro tiene unos padres que tienen que soportar que auténticos catedráticos del baloncesto como usted insulten sin cesar a su hijo, y lo que es peor, sin tener ni idea de lo que dicen. Estos padres, ustedes, en los que su educación, humanidad y sentido de la dignidad está ausente se busque por donde se busque son los primeros que exigen arbitrajes de calidad. A todos ustedes les digo “cuando su hijo juegue en la Liga Endesa les arbitrará Daniel Hierrezuelo. Mientras tanto, le arbitrarán los árbitros que están en formación, como su hijo. Ambos están en formación, su hijo aprende a jugar al baloncesto y a disfrutar del juego con sus compañeros y el árbitro aprende a arbitrar y disfrutar también del mismo deporte”. Tómeselo con calma, habitualmente su hijo no es tan bueno como usted cree o quiere creer.

Esto último es aplicable a esos muchos entrenadores que se sienten capaces de discutir cualquier decisión arbitral, o esos jugadores que por el mero hecho de llevar x años jugando a baloncesto ya se consideran conocedores del reglamento y con el derecho a despotricar. No, desde el conocimiento de las reglas y desde la experiencia me atrevo a deciros que mientras no tengáis el coraje suficiente para meteros a arbitrar en una pista durante un partido de competición JAMÁS sabréis lo que es arbitrar y NUNCA deberíais sentiros por encima de alguien que, muy seguramente, sepa más que vosotros de reglamento y arbitraje.  Un pequeño apunte, ¿cómo le sentaría a usted que un árbitro le dijese cómo debe entrenar a su equipo o que le diga a usted cómo debe lanzar a canasta? Si usted le dice a un árbitro como debe arbitrar, por lo menos tenga la decencia de estar seguro de saber de lo que está hablando.

Por supuesto, si ustedes consideran que son capaces de hacerlo mejor que ese árbitro que le ha tocado, les invito a que se acerquen a su federación y se apunten al próximo curso de árbitros. Es más, les reto a que hagan el examen de reglamento antes de empezar el curso. Si son capaces de acertar la mitad de las preguntas ya me daré por satisfecho, pero permítanme que lo dude, seguramente ustedes ni siquiera sepan de qué color es la portada del reglamento.

En el caso del padre probablemente ni siquiera sepa que existe más de un reglamento, es más, seguramente ni le guste el baloncesto y va a ver a su hijo para acompañarlo, por obligación, porque a usted lo que menos les importa es que su hijo disfrute. Usted no es consciente que está humillando a su hijo, que le está dando un ejemplo pésimo de educación y que, en muchos casos como el suyo, al niño se le quitan las ganas de jugar.

Como árbitro he vivido situaciones en las que el niño ha acabado llorando en mitad de un partido ocultándose las lágrimas para que su padre/madre no lo vea, porque lo que le espera después sería peor aún. Usted, enfrascado en su ansia por dejarle claro al árbitro su descontento con sus decisiones ni siquiera se da cuenta del ridículo que está haciendo. No le pido que cese en su actitud por el bien del árbitro (sería mucho pedir a alguien con tan poco corazón) le pido que lo haga por el bien de su hijo. Está en etapa de crecimiento, es una persona en formación, lo que usted haga seguramente le sirva a él de base en su educación. Usted es importante para él, es su padre, es su madre, es su ejemplo a seguir. Tal vez no sea consciente de lo importante que es eso, seguramente no se haya llegado a plantear la inmensidad de lo que supone ser padre. Le puedo asegurar que su hijo va a evolucionar como persona y va a tomarle a usted como ejemplo, en sus manos está si quiere ser su ejemplo a seguir o por el contrario, usted quiere convertirse en el ejemplo de lo que su hijo nunca querrá ser.

Si ha llegado hasta estas últimas líneas y reconoce al tipo de padre/entrenador/jugador al que describo y le hace sentir vergüenza ajena, le felicito, es usted una persona con dignidad, corazón y sentido de la humanidad. Si por el contrario se ha ofendido por mis palabras, le invito a reflexionar sobre el significado de las mismas porque tal vez usted tenga mucho en lo que pensar.

Podría añadir unas últimas palabras acerca del “bien” que le hace al baloncesto tener unos comentaristas en televisión que generalmente no tienen ni idea de lo que dicen respecto a las reglas de juego, pero de eso hablaremos en otro momento.

¡Larga vida al baloncesto!

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61 comentarios en “La soledad del árbitro

  1. Gran artículo para reflexionar sobre el ejemplo q los padres y las madres damos a nuestros hijos cuando estamos en las gradas y también en cualquier estamos en cualquier otro ámbito de vida.
    Enhorabuena.

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  2. Toda la Razon, confirmo tus palabras, he vivido i he sufrido estas vivencias como madre de jugadora i madre de árbritro, me siento muy identificada, auque pienso a modo personal, habiendo sido tanbien mienbro de junta directiva de un club, que se podria hacer más tanto por parte de la federacion, como por parte de los clubes. Pienso que a los padres,tienen que aprender más, i se les puede enseñar.y ayudar.

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  3. Yo, que estoy de acuerdo en lo que dices, (soy entrenador y en alguna ocasión me he metido a arbitrar algún amistoso y soy plenamente consciente de lo difícil que es) incluiría pequeños matices en lo que afirmas. Afirmas que no se puede protestar a los árbitros porque “seguramente” se sepan mejor el reglamento que uno… Bien, yo jamás discutiré una decisión apreciada por el árbitro, que en muchas ocasiones (no en todas) está en mejor situación en la cancha que yo, y además acepto el error humano, en parte y precisamente por lo que comentaba al principio, soy consciente de la dificultad que entraña impartir justicia en un deporte en el que ocurren tantas cosas a la vez, y en el que a los profesionales les arbitran 3 árbitros, y en formación uno. Pero yo hay cosas que considero, que incluso por el bien de los árbitros, hay que hacerles ver, y no hace ningún bien al juego, ni al árbitro ni a nadie, no decírselas. Y son los errores por desconocimiento/mala aplicación del reglamento. Y me refiero a aquellas situaciones en las que (por poner ejemplos) tras un tiro libre que no toca aro, hay un rebote ofensivo que acaba en canasta (no válida), tiros que por la propia tensión del aro o de la red, salen escupidos otra vez y el árbitro da canasta válida… Creo que son situaciones que hay que ver al árbitro que se equivoca. También tengo que decir que los entrenadores de formación, al igual que nuestros jugadores y los árbitros, nos estamos formando, y hay que tener cierta paciencia y, por supuesto, saber el momento, el lugar y la manera de decir las cosas… Digo esto porque me he encontrado a lo largo de mi vida ciertos personajes con los que no se puede hablar, por su propia prepotencia e incluso falta de respeto. El respeto debe ser, tiene que ser obligatoriamente bidireccional… No podemos encontrarnos situaciones en las que digamos a un árbitro cómo pitar porque sería como si un árbitro nos dijese cómo organizar nuestra defensa, vale, de acuerdo… Pero por esa misma regla de tres, comentarios o actitudes que serían considerados falta técnica (o descalificante) si los realiza un jugador o miembro del cuerpo técnico a un árbitro, no pueden en modo alguno, ser realizados por árbitros hacia los entrenadores. Digo esto porque yo también me he encontrado situaciones de un árbitro mandándome callar con un dedo en la boca y de manera bastante maleducada, a mi modo de entender, en otra ocasión, un árbitro paró el partido para amenazarme con técnica porque supuestamente yo había hecho un gesto (ni siquiera había abierto la boca) con la mano, cosa que sorprende porque él debería estar más atento a lo de dentro que a los banquillos. Y creo que esas cosas no ayudan. Vaya por delante que no soy un entrenador que proteste, y me da bastante vergüenza ajena cuando veo situaciones así, tanto desde dentro como como espectador. Creo que este deporte es diferente porque el respeto es innegociable, pero en ocasiones cruzamos la línea. A lo que voy es que ni todos son tan buenos, ni todos somos tan malos, pero me gusta comentar con el árbitro al final del partido lo bien (o no) que lo ha hecho, pues… Es parte imprescindible del juego, como también lo son los jugadores, y creo siempre en el diálogo y en el intercambio de opiniones, como algo fundamental.

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    • Hola Rouquinho. Estoy totalmente de acuerdo contigo. El respeto debe ser innegociable y para pedirlo primero hay que predicar con el ejemplo; no puedo pedir que me respeten si no hago lo propio.
      Como bien sabrás los árbitros pasan un examen teórico y práctico, más los exámenes periódicos que se realizan durante la temporada y las pertinentes pruebas físicas. Aun así, no quiere decir que se conozca el reglamento al 100%, pero por lo menos que se tenga un amplio conocimiento de él de manera apropiada a la categoría del árbitro y la competición en que participe.
      Cada federación define lo que considera aceptable a cada categoría, por lo que es comprensible encontrarnos con errores arbitrales como los que has comentado. Evidentemente son errores que pueden darse bien por un error de apreciación en pista o por desconocimiento del reglamento, pero para evitar estas situaciones están los técnicos arbitrales que van por las pistas evaluando a los árbitros en partidos oficiales. Lógicamente si encontramos un árbitro que comete errores impropios de su categoría se debería actuar en consecuencia, pero lo que nunca justificaré ni defenderé es un árbitro que abusa de su autoridad y falta el respeto a cualquiera de los participantes en un partido. Lamento que te hayas encontrado en esas situaciones, espero que no sean muy habituales y que a esos árbitros alguien de su federación los haya visto y hecho entender que esas no son las maneras que deseamos.
      Gracias por tus comentarios, un saludo!

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      • Afortunadamente son casos aislados. Llevo muchos partidos a lo largo de mi vida, primero como jugador y ahora como entrenador. Lo cierto es que se dan esas situaciones en un porcentaje mínimo, lo que habla de que la normalidad es la tónica que impera. Es verdad que hay errores, del mismo modo que la mayoría de los entrenadores asumen esos errores como parte del juego y de la dificultad que entraña arbitrar un partido e incluso, en la mayoría de los casos, los entrenadores justifican al árbitro ante sus jugadores aunque no estén de acuerdo con él para que los jugadores se centren en jugar. Es cierto que cada vez más, el ambiente que rodea al baloncesto nos recuerda al de otros deportes, pero la verdad es que el respeto sigue siendo una de las banderas de nuestro deporte y para que esto siga siendo así, necesitamos más comprensión entre todos los estamentos que formamos la base, federaciones, árbitros, entrenadores, clubes, jugadores y padres. Magnífico artículo y gran debate. Enhorabuena.

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      • Gracias a ti por ser parte activa en este debate. Al fin y al cabo es lo que todos pedimos, comprensión entre unos y otros.
        A mi personalmente no me vale lo que se ve en el fútbol, jugadores y entrenadores diciendo que reconocen que arbitrar es muy difícil, que ellos no colaboran, etc… Pero luego se quejan de los arbitrajes. Vamos a ver, o empatizamos o no, pero no vayamos dando una de cal y otra de arena. Así no se consigue que los pequeños entiendan que se debe a respetar a todos por igual, que todo tiene su dificultad y que pese a eso lo importante es disfrutar de lo que hacemos en conjunto y valorar lo que hacemos todos en general.
        Gracias de nuevo por compartir con nosotros tu opinión, un fuerte abrazo!

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  4. Muy buen artículo. Yo si se lo que cobran los en Baleares y os aseguro que por dinero no lo hacen, madre mia es de risa sus honorarios. Es verdad que se ha radicalizado la grada, el baloncesto está de moda y hay más gente y no toda es recomendable. Siempre digo a todos que, hagan las estadisticas de sus hijos tiros fallados/convertidos, balones perdidos/recuperados etc. y si el árbitro se ha equivocado más veces, opinen, seguro que no. Arbitrar es muy dificil y lo digo porque a mi una vez me lo pidieron en un partido amistoso y lo hice como el cu… Siempre digo a todos que disfruten del PARTIDO que no lo padezcan y que si aprecian el juego de su equipo y del otro, DISFRUTARAN EL DOBLE. Solo pediría una cosa a los árbitros, que en la medida de lo que puedan, se olviden de las gradas y en baloncesto de formación no se olviden que los que están en la pista son niños. Su labor en formación es más importante de lo que muchos creen.

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    • Absolutamente de acuerdo contigo Toni. A árbitros más experimentados les resulta más fácil desconectar del ambiente externo (aunque eso no signifique que dicho ambiente sea el adecuado) pero donde tenemos el problema es en las categorías de formación. Hay tantos árbitros que no aguantan ni un mes…
      Gracias por tu comentario y la aportación, un saludo!

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  5. Muy buen artículo. Yo si se lo que cobran los en Baleares y os aseguro que por dinero no lo hacen, madre mia es de risa sus honorarios. Es verdad que se ha radicalizado la grada, el baloncesto está de moda y hay más gente y no toda es recomendable. Siempre digo a todos que, hagan las estadisticas de sus hijos tiros fallados/convertidos, balones perdidos/recuperados etc. y si el árbitro se ha equivocado más veces, opinen, seguro que no. Arbitrar es muy dificil y lo digo porque a mi una vez me lo pidieron en un partido amistoso y lo hice como el cu… Siempre digo a todos que disfruten del PARTIDO que no lo padezcan y que si aprecian el juego de su equipo y del otro, DISFRUTARAN EL DOBLE. Solo pediría una cosa a los árbitros, que en la medida de lo que puedan, se olviden de las gradas y en baloncesto de formación no se olviden que los que están en la pista son niños. Su labor en formación es más importante de lo que muchos creen.

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  6. Muy buen artículo. Yo si se lo que cobran los en Baleares y os aseguro que por dinero no lo hacen, madre mia es de risa sus honorarios. Es verdad que se ha radicalizado la grada, el baloncesto está de moda y hay más gente y no toda es recomendable. Siempre digo a todos que, hagan las estadisticas de sus hijos tiros fallados/convertidos, balones perdidos/recuperados etc. y si el árbitro se ha equivocado más veces, opinen, seguro que no. Arbitrar es muy dificil y lo digo porque a mi una vez me lo pidieron en un partido amistoso y lo hice como el cu… Siempre digo a todos que disfruten del PARTIDO que no lo padezcan y que si aprecian el juego de su equipo y del otro, DISFRUTARAN EL DOBLE. Solo pediría una cosa a los árbitros, que en la medida de lo que puedan, se olviden de las gradas y en baloncesto de formación no se olviden que los que están en la pista son niños. Su labor en formación es más importante de lo que muchos creen.

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  7. Encantada de que alguien escriba sobre ello, porque como mujer y madre de árbitro a veces el espectáculo en la grada es bochornoso, Incluso los insultos se repiten a forma de cantinela y frases hechas por los diferentes pabellones, e incluso ya expetadas por niños. También comentar que a entrenadores más agresivos más agresividad en los padres, porqué el ambiente se va caldeando. Creo que es algo que se debería reforzar en los cursos de entrenador como como guía del huen comportamiento deportivo. Así mismo se debería hacer campaña de fomento desde la propia federación, hacia los clubs, de respeto a los árbitros cómo integrantes del básquet, al igual que jugadores entrenadores y demás participantes, para poder erradicar las faltas de respeto desde las gradas, hacia nadie que esté en la pista formando parte de este deporte. En especial haciendo incapié en la protección de los árbitros en formación y sobretodo menores de edad. Hay que fomentar que el respeto es un derecho de todos.
    Al igual que en un teatro se pide silencio y no hacer fotos con flash en mitad de la función por respeto a los actores y al decirse si alguuen lo hace, puede ser recriminado, si antes de los partidos se dijera que por favor no expeten insultos a ningún participante y fomenten el respeto delante de los niños, o se leyeran mensajes en las canchas sobre ello, sería mas fácil recriminar un mal.comportamiento y más dificil para el energúmeno levantarse a insultar, porque estaría menos respaldado.
    Espero que se trabaje sobre ello, y que estas palabras abran la puerta.

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  8. GRAN ARTÍCULO, compañero Ernesto. Qué gran razón tienes y cuánto debes haber sufrido.
    Cuanta impotencia, cuando ves a esa “jauría de hienas” gritar, amenazar, e incluso dar instrucciones, por encima del entrenador, a su propio hijo, con lo que debe o no debe hacer en cada jugada o cada vez que coje el balón.

    Yo, que con cierta edad me he reenganchado al arbitraje después de muchísimos años, y empezando, como no, por el baloncesto de base (pre-mini, mini, etc..) y que también sufro estas actitudes, me voy a permitir, con tu permiso y el de quién corresponda, dar publicidad de tu artículo llevando unas copias del mismo a todos los campos y equipos a los que vaya. Entre todos, como dijo en su día el Presidente Obama (yes we can) tenemos que cambiar, o cuanto menos, hacer lo posible por cambiar esas actitudes dentro del baloncesto.

    Como ya ocurre con muchos clubes, que ya tienen como norma el “fair play” de los padres, a los cuales “castigan” cuando se producen actuaciones o comentarios fuera de tono, entre todos debemos debemos abogar por un deporte en el que no quepan actuaciones “hooliganistas”
    !Larga vida al baloncesto¡

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  9. Sensacional artículo e importante reflexión para todos los que amamos este deporte.
    Solicito mayor implicación de las Federaciones, Comités de Árbitros, Clubs y Comentaristas en difundir buenas prácticas, educación y respeto para todo el colectivo y especialmente al ÁRBITRAL.
    Enhorabuena.

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  10. Gran definición de la realidad. Ahora que vivo el baloncesto desde el otro lado de la barrera tras 20 años arbitrando (como padre, entrenador y delegado) procuro inculcar en los que tengo alrededor todo lo que defines con gran precision.
    Enhorabuena y si sirve para que alguno reflexione será suficiente.

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  11. Muy buen artículo Ernesto! Tienes mucha razón en lo que comentas y sobretodo desde el punto de vista de la formación y categorías inferiores. Lo mismo pasa con esos padres que constantemente van dirigiendo a sus hijos con el típico…”tira”…”sigue tú”…”pásala”… Pero también es cierto que igual que todos se equivoca me gustaría también un día puedas enfocar el arbitraje en autocrítica, es decir cosas y errores que cometen los árbitros y que nunca salen a la luz como pueden ser “la compensación” o los prejuicios ya previos al partido según al jugador o equipo que se vaya a pitar. Abrazo para todos

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    • Hola Sergi, me alegro de verte por aquí. Me parece muy interesante lo que apuntas y por qué no, puede ser un tema a tratar. Evidentemente (y tú que me conoces bien) siempre he pedido respeto pero he empezado por respetar a los demás. No concibo que se pida algo si luego no se es capaz de responder de la misma manera, por eso mismo creo que los árbitros debemos ser los primeros en dar ejemplo y criticar las actitudes incorrectas.
      Gracias por tu apoyo y por tu punto de vista, un fuerte abrazo pequeñín 😉

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  12. Ernesto, gran artículo; me he visto reflejado y he recordado mis años de juventud arbitrando en juegos deportivos municipales donde aún peor las sanciones eran inexistentes y la protección mínima…..luego tuve la suerte de pertenecer al colegio madrileño y aprender mucho más sobre este maravilloso deporte. Un saludo.

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  13. Una descripción excelente, Ernesto, refleja la realidad de multitud de partidos de base y la gran valentía que supone ponerse un silbato y salir a la cancha.
    En mi modesta opinión, entender que el error del arbitro forma parte del juego y aceptarlo como tal es la base en que iniciar un proceso de información y educación para erradicar ciertas actitudes.
    Es una tarea complicada y larga, pero sin duda, artículos como el tuyo allanan el camino para conseguirlo.

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  14. Muy buen artículo, yo también soy arbitro en la rt de tarragona y me siento totalmente identificado con el articulo, muy bueno. Ojalá todos los padres leyeran esto. Un saludo.

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