Previa NBA 2018/2019: Más competencia en la Conferencia Oeste, pero más fuertes aún los campeones, Golden State Warriors

En este artículo vamos a realizar la previa de los equipos de la Conferencia Oeste de la NBA en su temporada 2018/2019. Y no queda otra que la primera franquicia que se mencione sea la actual bicampeona, los Golden State Warriors que para colmo pintan aún más fuertes que nunca si cabe.

Sin duda vuelven a ser el equipo a batir, no ya en su conferencia sino en toda la liga. Aunque en el pasado curso cedieron la primera posición del Oeste a favor de los Rockets, en los Playoffs fueron imparables y se colocaron su tercer anillo en cuatro años.

Una vez más poseen un quinteto espectacular, pero este curso cuentan con un “Big-Six” All-Star por llamarlo de alguna forma: Stephen Curry, Klay Thompson, Kevin Durant, Draymond Green, el perfecto sexto hombre Andre Iguodala y ahora se les une un 5 estrella, DeMarcus Cousins, quien hará olvidar y seguro que con creces a jugadores marchados como Zaza Pachulia y JaVale McGee, quienes cumplieron muy bien con su trabajo.

Aunque para disfrutar de estas seis bestias habrá que esperar en enero cuando Cousins se recupere. Mientras, el sophomore Jordan Bell deberá sustentar la pintura de los Warriors al menos hasta que llegue el nuevo fichaje.

Desde el banco saltarán los fiables Shaun Livingston, el rookie Jacob Evans, Kevon Looney, Jonas Jerebko y el propio Bell, a pesar de que no requiera hacer muchos cambios Steve Kerr. La única cuestión que tiene el entrenador es saber si Cousins, pívot de los de siempre, podrá encajar en el small ball de los Warriors, o cambiar la tendencia de juego con un cinco nato.

Es más, parece que los Warriors poco a poco van perdiendo diferencias con el resto. Hace dos años casi sufren la eliminación por parte de los Thunder y el año pasado muchos hablan que de no ser por la lesión de Chris Paul, serían los Rockets los que habrían jugado la final.

Está claro que han crecido sus rivales en una conferencia con cada vez más diferencia de nivel con respecto al Este, y aquí hay que hablar de una franquicia que se debe unir al barco, Los Ángeles Lakers. Y es que desde 2010 hemos visto como todos los campeones de la liga procedían del Oeste, exceptuando tres ediciones por culpa de Miami y Cleveland, o, lo que es lo mismo, por culpa del de siempre que ahora recae en la franquicia angelina protagonizando el movimiento del verano, de LeBron James.

Por primera vez el mejor jugador del momento jugará dentro del Oeste y eso queda un vacío bastante grande para que el Este sea más competitivo. Pero no todo va a ser LeBron, y, aunque estará rodeado de jugadores muy prometedores, estos aún pueden seguir demasiados verdes: Brandon Ingram, Kyle Kuzma, el mediático Lonzo Ball, el bosnio Ivica Zubac o incluso Kentavious Caldwell-Pope quien a sus 25 años dejó al equipo que lo drafteó el año pasado, los Pistons.

Ante tanto aire fresco han fichado veteranía para la rotación, como el polémico Lance Stephenson, Michael Beasley, un seguro para el relevo de Lonzo como Rajon Rondo o JaVale McGee, sobre el que recaerá toda la responsabilidad bajo aros ante la marcha de Julius Randle y Brook López. Así, LeBron dejará de ser el que suba el balón y deberá jugar más en el interior. Los de Luke Walton tienen un equipo muy prometedor pero con muchas dudas de si podrán llegar al nivel de los mejores del Oeste a las primeras de cambio con la llegada de LeBron. Que posicione a los Lakers en este punto de la previa no quiere decir que diría que fueran a finalizar segundos de la conferencia, solo fue por la importancia de la llegada de la estrella de Akron. Considero que se situarán en la zona media de los clasificados para Playoffs.

Con el permiso del movimiento del verano y de los todopoderosos Warriors, se encuentran los Houston Rockets. Fueron los que más triunfos obtuvieron el pasado curso (65-17) y se quedaron a una victoria de las finales de la NBA, algo que no visitan desde… ¡1995! También fueron los más efectivos en ataque con 112’2 tantos por cada 100 posesiones, únicamente superados por los de Steve Kerr.

Pero demostraron garra para poder ser de los pocos (o el único) que puede hacer frente a los Warriors. De ese bloque se mantienen los pilares llamados Chris Paul, James Harden y Clint Capela, quien obró su mejor temporada (13’9 puntos y 10’8 rebotes por encuentro, con un espectacular 65’2% de acierto en tiros de campo). A ellos se unirá Carmelo Anthony tras pasar un año para olvidar en los Thunder con su media más baja de anotación (16’2 puntos). Sin embargo, se espera que en la franquicia texana sea revalorizado, pues no tendrá a los mejores defensores sobre él teniendo de compañeros al MVP de la pasada temporada y al inquieto base como máximos referentes.

Habrá que ver si la sexta mejor defensa del año pasado podrá rubricarse, un trabajo en el que era vital el aporte de hombres que sin embargo se han marchado, Trevor Ariza y Luc Mbah A Moute. En su lugar llegan varios interrogantes que se han venido a menos: James Ennis, Brandon Knight, Michael Carter-Williams y Marquese Chriss.

La grata sorpresa de la franquicia de Utah Jazz (quintos con mismo balance que los Thunder de 48-34, a quienes posteriormente eliminarían en la primera ronda) debería madurar e ir “in crecendo” y superar a proyectos que parecen estancarse.

Todas las piezas de Quin Snyder permanecen intactas: la dirección del renacido Ricky Rubio (alcanzó su máximo anotador con 13’1 puntos de promedio), el robo del Draft que más dio de hablar de Donovan Mitchell (20’5+3’7+3’7), el triplista australiano Joe Ingles (44% de acierto desde la línea de tres y con sus mejores estadísticas: 11’5+4’2+4’8) y dos dominadores de su propio aro, Derrick Favors y el pívot francés Rudy Gobert.

Jae Crowder llegó para tratar de progresar en la anotación en pintura, y saldrá desde el banco donde también estarán junto a él un grupo algo irregular, el punto que faltaría a estos Jazz para ser contendientes de verdad en el Oeste. Ellos serán Alec Burks, Royce O’Neale, Dante Exum, Thabo Sefolosha o el drafteado Grayson Allen, escolta de 23 años que ha estado cuatro temporadas en Duke.

En la zona media también contamos con los Oklahoma City Thunder. Los de Billy Donovan siguen lejos de la cabeza de su conferencia, algo que intentarán remendar la dupla estelar que conforman Russell Westbrook y Paul George, ya sin Carmelo, quien no funcionó en Oklahoma.

George tampoco tuvo el mejor desempeño que mostraba en Indiana, pero no cabe duda de su capacidad ofensiva y sobretodo defensiva (viene de robar dos balones por partido) que tendrá que confrontar esta temporada para devolver el estatus que tenían los Thunder cuando aún estaba Durant.

Otros jornaleros de Donovan que permanecen en la franquicia serán Andre Roberson, y en el frontcourt el siempre cumplidor Steven Adams que apunta a codearse entre los mejores pívots (consiguió sus topes estadísticos con 13’9 puntos, 9 rebotes, 1’2 asistencias, 1’2 robos y 1 tapón de media), y se verá acompañado este año de Nerlens Noel.

Contarán con una rotación envidiable para el juego exterior gracias al fichaje del base alemán Dennis Schroder, quien permitirá que el MVP del 2017 pueda alternarse como base y escolta y tener un quinteto excepcional.

Desde el banquillo han sufrido muchas bajas, como la de Nick Collison, Kyle Singler o Corey Brewer, pero continúan el mejorado Alex Abrines, Jerami Grant o Patrick Patterson, además de draftear a hasta tres rookies: Hamidou Diallo, Devon Hall y Kevin Hervey.

Los equipos grandes se refuerzan y los pequeños van progresando y creciendo, mientras que los eternos “mediocres”, de media tabla que clasifican a playoffs, son incapaces de superar las primeras rondas eliminatorias. Es el caso de los Portland Trail Blazers, franquicia que en los últimos 10 años han irrumpido en postemporada en 8 ocasiones, quedándose en semifinales de conferencia dos veces y, el resto, fueron eliminados a las primeras de cambio.

El bloque de Terry Stotts se mantiene impoluto, y reformado con Seth Curry y Nik Stauskas, junto a dos escoltas novatos, Anfernee Simmons y Gary Trent Jr., todos ellos para ensanchar el fondo de armario que carece de nombres destacables. Seguirán aún jóvenes como Al-Farouq Aminu, Wade Baldwin, el forward de segundo año Zach Collins o Maurice Harkless.

En el backourt titular y como jugadores franquicias permanecerán tirando del carro Damian Lillard y C.J. McCollum, un carro que llegó a ser top-3 de la conferencia más competitiva la pasada temporada con récord de 49-33, aunque, como ya se ha dicho, los playoffs volvieron a ser un escollo para ellos topándose con los Pelicans en primera ronda. El interior seguirá representado por el bosnio Jusuf Nurkic, quien ha renovado para cuatro años. Por ver está si Meyers Leonard y Evan Turner se reafirman como jugadores resolventes desde el quinteto titular, pues ambos cosecharon sus peores estadísticas la pasada temporada de sus últimos cuatro cursos en competición.

El verdugo de esos Blazers en postemporada fueron los New Orleans Pelicans, aunque no vislumbraron más allá cuando les tocó verse con los Rockets. Al igual que los Hornets en el Este, a este equipo le quedan muy pocas balas para aprovechar a Anthony Davis y hacer algo importante de verdad. De hecho, el mejor grande de la liga será agente libre en 2020.

Esta campaña, Alvin Gentry tendrá un roster muy distinto al de los últimos años. Sin Rondo, sin Cousins, sin Tony Allen, sin Jordan Crawford… pero con el prometedor Elfrid Payton para el exterior y Julius Randle y Jahlil Okafor como promesas para acompañar a Davis en la pintura.

La pasada regular season ya estuvieron sin Cousins y no les fue a peor, de hecho Davis evolucionó (30’2 puntos, 11’9 rebotes, 2’2 asistencias, 3’2 tapones y 2 robos con un 51,4% en tiros de campo). Ahora se verá acompañado de Nikola Mirotic, con quien incrementó su porcentaje de acierto en la zona, saltando del 33% al 47%.

Jrue Holiday, E’Twaun Moore, Ian Clark, Darius Miller o Solomon Hill serán los encargados de dar oxígeno a los titulares, quizás un papel complicado para ellos. De esta forma, uno se puede dar cuenta de lo huérfana que está la posición de alero.

Cuatro años suma Mike Malone llevando en bolandas a los Denver Nuggets en busca de regresar a Playoffs (no juegan postemporada desde 2013) y va camino de hacerlo este curso. Ha aumentado las victorias de la franquicia de 30 cuando llegó él a 46 que lograron el año pasado, estando realmente cerca de conseguir el objetivo, ocupando dos veces consecutivas el noveno puesto del Oeste.

Parece que el grupo ha madurado y permanecen los pilares en pie: puro talento en la dirección desde Jamal Murray, con Gary Harris y Will Barton cumpliendo desde el perímetro y jugando para dos interiores de garantías, como el veterano Paul Millsap y el serbio Nikola Jokic. Conforman un bloque fuerte para atacar y más sólido aún en su propia cancha en defensa.

Además, contarán con un banquillo envidiable. A pesar de las bajas notorias del mermado Kenneth Faried (alcanzó su pico en 2014 y desde entonces ha bajado sus números progresivamente, realizando un pobre 5’9+4’8 en 2017/2018 pasando a segundo plano), del recién retirado Richard Jefferson, y de habituales en Colorado como lo fueron Darrell Arthur y Wilson Chandler, además del nuevo jugador de los Mavericks Devin Harris, los Nuggets se movieron bien en el Draft y durante el verano para sanar todas estas bajas.

Una nueva oportunidad tendrá Isaiah Thomas en Denver de volver a recordarnos a ese base bajito que revolucionó los Celtics; Juancho Hernangómez, Trey Lyles y Mason Plumlee cubrirán las espaldas en la pintura, y muy buen futuro se prevé al alero rookie de primera ronda Michael Porter Jr., aunque solo pudo disputar tres partidos en Misuri debido a una lesión de espalda, y eso lo coloca como un posible robo del Draft si no refunda y hace olvidar sus problemas de salud.

Seguimos indagando en los equipos que pueden estar en lucha para los ocho primeros puestos del Oeste, que, como está ocurriendo en los últimos años, es una pelea que dura hasta el 82º partido de regular season.

Es el turno para los Minnesota Timberwolves. Se ha dado por muerto (de momento) el culebrón de si Jimmy Butler salía o no de la franquicia cuando regresó a los entrenamientos. El escolta/alero tiene calidad para ser el jugador franquicia, pero su química junto a las otras estrellas del equipo, Karl Anthony-Towns y Andrew Wiggins, no acaba de fluir.

Para este año, un punto débil del equipo de Tom Thibodeau como es la defensa puede irse sanando con el drafteado Josh Okogie, especialista en ello (1’8 robos y 1 tapón por partido en la NCAA, además de 18’2+6’3+2’5). Derrick Rose y Jeff Teague serán la rotación exterior, mientras que Gorgui Dieng o Taj Gibson se muestran como relevo del interior. Adiós dijeron a la franquicia Bjelica, Cole Aldrich o Jamal Crawford, dejando a una plantilla con bastantes interrogantes fuera de sus tres fuera de serie.

Otro peleón por la postemporada, y un habitual que se supera a cualquier contratiempo, son los San Antonio Spurs, quienes llevan 21 años ya irrumpiendo en las eliminatorias de la liga. Sin embargo, este es el año cero después de la magia creada con Tony Parker, ahora jugador de los Hornets, Manu Ginóbili ya retirado o de quien parecía ser su jugador franquicia por muchas temporadas, Kawhi Leonard. Básicamente, del último anillo conseguido en 2014, solo sobreviven Patty Mills y el regresado Marco Belinelli.

Gregg Popovich tendrá que poner ahora toda su sabiduría para aprovechar al nuevo jugón de su equipo, DeMar DeRozan. A pesar de no ser un defensor élite como lo fue Leonard hasta que Pachulia reincidió sobre su tobillo, los Spurs supieron sobreponerse y el año pasado terminaron con balance positivo de 42-31 en la séptima plaza, habiendo disputado el alero solo 9 encuentros. Es más, concluyeron como la cuarta mejor defensa, pero, como contrapartida, acabaron como el 27º equipo anotador (102’7 por encuentro), algo que sin duda mejorarán con DeRozan.

Siendo el triple no su fuerte, la franquicia de San Antonio seguirá potenciando su principal fortaleza, la pintura liderada por LaMarcus Aldridge. Con el bailarán en el poste grandes sabios de este deporte como Pau Gasol y Rudy Gay.

La rotación podría tener un exceso de juventud. Saber si eclosionará DeJounte Murray, y qué pueden ofrecer los novatos Lonnie Walker y Chimezie Metu, sin olvidar a Jaron Blossongame y Jakob Poeltl. Como más bajas importantes a parte de los dos históricos internacionales, también marcharon Danny Green, Kyle Anderson y Joffrey Lauvergne.

En principio, desde el análisis de la siguiente franquicia todos serán proyectos en plena transición y con más que difícil el llegar a postemporada para ellos. Uno de los equipos que más ganas tienen los aficionados de ver por primera vez, especialmente desde España, son los Dallas Mavericks, y todo por la esperada llegada de Luka Doncic a la NBA.

El MVP de la Liga Endesa y de la Euroliga es un auténtico fuera de serie que podría asignarse rápidamente un rol crucial para llevar él casi todo el peso de la franquicia de Mark Cuban, la cual viene de cosechar su peor balance desde 1998 (24-58).

Además, este año los Mavericks se han reforzado de forma espléndida con el fichaje de DeAndre Jordan, teniendo de mentor una temporada más a Dirk Nowitzki, por primera vez como sexto hombre. Para alternarse en los puestos de ala con el esloveno estará Harrison Barnes, teniendo a Wesley Matthews y Dennis Smith Jr. liderando el juego exterior.

Un quinteto renovado y de garantías para olvidar que el año pasado fueron el tercer peor ataque (102’3 puntos de promedio) y de las defensas más permisivas (fue la 18ª, siendo el segundo equipo que menos tapones sumaba). Para cubrir las espaldas, Rick Carlisle permanecerá con los efectivos siguientes, pues no hubo muchos cambios en la franquicia texana: J.J. Barea, Devin Harris, Dwight Powell y Salah Mejri. También vinieron del Draft Jalen Brunson, Ray Spalding y Kostas Antetokounmpo, hermano del gigante de los Bucks.

A peor tampoco pueden ir los Memphis Grizzlies. Un pésimo récord de 22-60, tras perder a Mike Conley quien solo pudo jugar 12 partidos de los que sacaron siete triunfos, les permitió elegir alto en el Draft. Con ello, seleccionaron en el cuarto pick a Jaren Jackson Jr. de Michigan State, siendo la defensa su mejor faceta con promedio de 3’2 tapones por partido, por lo que ha llegado al equipo perfecto, aunque descendieron considerablemente al 7º peor equipo de la temporada.

Para colmo, a la lesión de Conley se le unieron las disputas entre Dave Fizdale y Marc Gasol, a quien hacía sentarle en el banquillo para coleccionar derrotas. Esto conllevó a que el entrenador fuera destituido y sustituido por J.B. Bickerstaff.

A la espera de que Chandler Parsons recupere el papel de jugador destacado que obtuvo en Houston, el ataque seguirá siendo muy pobre (99’3 puntos por partido en 2017/2018). Han fichado para tartar de mejorar a Kyle Anderson y Garrett Temple, además para tapar la baja de Tyreke Evans que fue a menos la temporada pasada y ya no jugará en Tennessee.

Los relevos lo darán nuevos como Omri Casspi, Shelvin Mack o el japonés que está generando gran expectación, Yuta Watanabe, undrafted que jugó para George Washington 4 años con buenos promedios, además de la continuidad de JaMychal Green y Andrew Harrison.

Primer año de transición también para Los Ángeles Clippers, quienes asumieron definitivamente que el proyecto que ha durado 10 años y sin ninguna final tenía que acabar. Ni Jordan, ni Griffin, ni Paul, ni Austin Rivers, ni Crawford, ya solo sobrevive el dirigente, Doc Rivers.

Ahora Avery Bradley y Tobias Harris serán los nuevos capitanes del barco. Harris aterrizó el pasado curso para establecer sus nuevas mejores estadísticas (19’3+6+3’1 con 47’3% de efectividad en tiros de campo). Mientras, Bradley llegó como un jugador ya confirmado en los Celtics y después estrella en Detroit en el mismo curso  en el que fue traspasado, 2017/2018.

Los Clippers deberán enfocarse a tener una defensa que le gane partidos con un quinteto al small-ball, con posiblemente el italiano Danilo Gallinari como pívot alternativo. Buenos protectores de su campo como Luc Mbah a Moute, Mike Scott o Marcin Gortat han cambiado de camiseta para ponerse ahora la blanca de la franquicia angelina. Con ellos compartirán vestuarios Patrick Beverley, Wesley Johnson, Milos Teodosic, Boban Marjanovic y Lou Williams, para presentar un roster que puede ser fiable. El base Shai Gilgeous-Alexander fue la apuesta de los Clippers en el Draft.

La ilusión también va a invadir a los aficionados de los Phoenix Suns. Con un Devin Booker en estado de gracia (24’9+4’5+4’7, con un partido de 70 tantos a sus 20 años), tres rookies seleccionados en primera ronda y un entrenador como Igor Kokoskov que se estrena en la liga, los de Arizona buscarán revelarse en el Oeste.

El novato número 1 del 2018 fue DeAndre Ayton (20’1+11’6+1’6, con 0’6 robos por partido y 1’9 tapones), un pívot versátil de los de ahora, de enchufarlas dentro y fuera de la pintura. En el puesto 10 escogieron a toda una promesa como Mikal Bridges que puede desequilibrar nada más llegar (estuvo liderando Villanova con 17’7+5’3+1’9, robando 1’5 veces y taponando 1’1 veces por encuentro disputado). Y, por último, el jugador nº 31 del Draft fue el francés Elie Okobo.

A ellos se le suman más jóvenes aún. Josh Jackson deberá enseñar sus fortalezas que demostró en la segunda parte de la temporada, ahora como sophomore, mientras que Dragan Bender podría tener su año definitivamente, en su ya tercera campaña.

Ante las bajas de Alex Len, Marquese Chriss, Jared Dudley y Brandon Knight, los Suns se han sobrepuesto atrayendo veteranía para robustecer a la rotación. Ryan Anderson, Trevor Ariza y Darrell Arthur fueron traspasados a estos Suns, donde confiarán una temporada más en Tyson Chandler  y T.J. Warren, quienes persistirán como hombres importantes para Phoenix.

La meta de esta previa la dibujan los Sacramento Kings. Actualmente es la franquicia que más años acumulan sin ver los playoffs (desde 2007), y eso ha traído las consecuencias que todo aficionado del condado de California esperaban: reconstrucción en toda regla dejando ir a su último jugador franquicia, DeMarcus Cousins.

En la tercera campaña de David Joerger, los Kings dispondrán de una plantilla que necesita reiniciarse sin un líder carismático. Ahora como sophomores estarán unos muy cumplidores De’Aaron Fox, Justin Jackson, Frank Mason III y Harry Giles, quienes encabezarán la pelea por los puestos titulares.

En el Draft de este año se hicieron con el ala-pívot Marvin Bagley III en el segundo pick, viniendo de la universidad de Duke donde promedió, con un escalofriante 61’4% de acierto en tiros de campo, un doble-doble de 21 puntos y 11’1 rebotes. Sin embargo, ya poseen demasiados interiores y con calidad de titular: Zach Randolph, el fichado Nemanja Bjelica, un Willie Cauley-Stein en pleno crecimiento (viene de hacer su mejor curso y muy destacado con 12’8+7+2’4+1’1 robos por encuentro) o Buddy Hield.

Para el backourt, lo más utilizado en el actual juego de la NBA, tendrán unos jugadores no tan llamativos y de bajo renombre. El veterano Kosta Koufos, el irregular Iman Shumpert y, los al menos más creíbles entre esta maraña de dudas, el serbio escolta Bogdan Bogdanovic, Yogi Ferrell para el puesto de base y Ben McLemore, con quien se alternará en la dirección del juego. Dependerá de cuándo explote el rookie Bagley, todo un anotador y penetrador, para que los Kings no repitan en ser los peores atacando (98’8 tantos por noche) y no se les quede lejos las 27 victorias que consiguieron en la última temporada.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s