Virginia y Baylor las universidades fueron que lograron coronarse esta temporada en la NCAA

El pasado fin de semana estuvo lleno de baloncesto en Estados Unidos, y no fue la NBA, fue el baloncesto universitario. Con la locura del “March Madness“, el final del mes de marzo nos traía como cada año el torneo del KO más vistoso del mundo, el que define cada temporada al campeón de la NCAA. Virginia Cavaliers en la competición masculina y Baylor Lady Bears en la femenina fueron los equipos que se proclamaron como nuevos campeones universitarios.

Tercer título para Baylor batiendo a las defensoras del título, Notre Dame

La universidad de Baylor consiguió la máxima gloria en el baloncesto femenino por tercera vez en su historia, al proclamarse campeón de la NCAA femenina 2019, a la que secundan las conseguidas en 2005 y 2012. Para ello derrotaron a Notre Dame, equipo que defendía el título conseguido hace un año pero que no pudo revalidar, tras perder por un infartante 81-82 en la final.
Ogunbowale y Mabrey fueron las máximas puntuadoras de las Fighting Irish, con 31 y 21 puntos respectivamente, mientras que en el equipo a manos de Kim Mulkey destacaron Chloe Jackson (26 tantos y 5 asistencias) y Kalani Brown (20+13).
El encuentro arrancó con un parcial inicial de 13-3 para Baylor a pesar de que Kalani Brown tuvo que sentarse por calambres, mientras que las de Notre Dame estaban negadas de cara al tiro (1/13). Ogunbowale activó ligeramente a sus compañeras pero el acierto no estaba siendo lo suyo, 5/24 por 12/18 de Baylor, y el primer parcial acabó 14-25 a favor de las Lady Bears con una defensa que estaba en todas partes.
Con Kalani Brown de vuelta a la cancha, la pintura era totalmente dominada por Baylor, mientras que permanecía la tónica del desacierto en Notre Dame. Finalmente, un 9-0 les sirvió para reengancharse (25-33), pero la máquina anotadora de Baylor no se detuvo más. Ogunbowale ya llevaba 14 puntos mientras que el resto sumaban 17 entre todas. Por su parte, Baylor inundaba la pintura de puntos y volvían a abrir brecha (31-43). 8 puntos llevaba Notre Dame en la pintura, por los 30 que acumularon Baylor en la primera parte, con un porcentaje de acierto en tiros de campo de algo más del 71%, por el pobre 18’2% de las jugadoras dirigidas por Muffet McGraw (4/22).
En la segunda mitad, las Fighting Irish mejoraron su actuación en la pintura anotando rápidamente la misma cantidad que en todo el primer tiempo, 8 puntos, y eso les hizo mejorar su acierto. Pero pronto un parcial de 9-0 desacreditó cualquier aproximación a menos de 10 puntos de diferencia. Hasta que Lauren Cox se lesionó gravemente de una de sus rodillas y tuvo que salir en silla de ruedas. 55-66 era el marcador con triple sobre la bocina de Ogunbowale, a favor de Baylor y a falta de los últimos 10 minutos de juego.
Desde la lesión de Cox, Notre Dame completó un parcial de 13-4 para acercarse al 63-66. En este momento el partido se convirtió en un intercambio de golpes con tres triples incluidos de Mabrey, uno de ellos para empatar a 74. La ausencia de Cox estaba causando estragos en la defensa de Baylor y, a 3 minutos del final las Fighting Irish tomaron la delantera, 77-76.
Nalyssa Smith fue eliminada por faltas y Sheppard anotó un tiro libre para empatar a 78 con solo 46 segundos por jugar. En ese momento llegó un canastón de Chloe Jackson pero Kalani realizó falta sobre Sheppard que reempató sumando los dos tiros libres. En la última posesión de Baylor, a 16 segundos, nuevamente Jackson fue la protagonista, con una magnífica entrada a canasta terminada con bandeja. Restaban 3’9 segundos, el saque de banda fue para Ogunbowale, quien entró a la pintura y recibió falta, pero falló el primer tiro libre y ahí se acabó el partido, perdiendo las campeonas del 2018 por un solo punto.

Virginia derrotó en la prórroga a Texas Tech en una final inédita

Los Virginia Cavaliers asumen el relevo de Villanova, campeón de la NCAA en 2018. Para ello vencieron en una final inédita, pues los dos finalistas no habían llegado nunca a disputarse el título, a los Texas Tech Red Raiders, por 77-85. Fue la octava final de la historia que tuvo que decidirse en la prórroga.
Kyle Guy (24+3), Ty Jerome (16+6+8) y Deandre Hunter (27+9) conformaron un tridente demoledor y determinante en este partido, aportando casi el 80% de los puntos de su equipo. Fueron la auténtica pesadilla de unos Texas Tech que soñaban con el título tras pisar por primera vez la Final Four, en un camino por el March Madness donde ha sido todo un matagigantes, eliminando hasta a 4 rivales con seed 1 o 2, un hito que solo había logrado Villanova en 1985.
El partido empezó un tanto tosco y demasiado defensivo donde en algo más de 5 minutos solo habían anotado 5 puntos entre ambos. Un triple de Jerome para el 7-3 rompió la dinámica y, dos ataques después, robo de balón y asistencia de Jerome a Key para abrir el marcador a 9-3. Los Cavaliers efectuaron un parcial de 15-4 mejorando en sus posesiones y en acierto, para rebasar los 10 minutos con 17-7 a favor.
Para entonces, Texas Tech había realizado un solo tiro de campo en 15 posesiones, cosa que dejó de ser así a base de triples, dos de Brandone Francis (17+4), uno de Kyler Edwards y otro de Davide Moretti para empatar a diecinueve puntos. El partido se convirtió en un vaivén de canastas por parte de ambos equipos y finalizaron la primera mitad 29-32 a favor de Virginia gracias a un triple de Jerome casi sobre la bocina.
El banquillo de los Red Raiders se mostraba igual de efectivo que los titulares, y eso hizo que la rotación mantuviese el pulso a los de Tony Bennett, quienes apenas perdonaban en sus ataques. Con un triple de Hunter y otro de Guy acumulaban entre ambos junto a Jerome 43 puntos del 53-43 favorable para sus Cavaliers a diez minutos para el final.
Ajustando en defensa, sobre todo en el aspecto del rebote defensivo, Texas Tech recuperó el terreno perdido y empataron con un 2+1 a Norense Odiase, 59-59 a tres minutos y medio de terminar el tiempo reglamentario. Y la igualdad se mantuvo hasta el final, intercambiándose golpes ambos aspirantes al título.
Un tapón de Odiase les hizo a los de Chris Beard recuperar el balón y, tras una preciosa entrada a canasta de Jarrett Culver se pusieron por delante (66-65). Jerome falló un tiro y el rebote fue para Odiase quien recibió falta y anotó los dos tiros libres. Pero Hunter volvió a empatar el encuentro con un tiro de tres y, después, Key taponó el último lanzamiento para ir a la prórroga (68-68).
Un nuevo triple de Hunter fue de lo más destacado en los cinco minutos añadidos, que ponía el 73-75. Y en la recta final, dos tapones de Diakité invalidaron al ataque texano en los momentos más cruciales del tiempo extra. Guy atinó cuatro tiros libres casi seguidos y con un triple fallado de Culver moría el partido, cuando en el marcador figuraba un 73-79 a favor de Virginia, una universidad que solo había llegado a la Final Four en 1981 y 1984, pero nunca al partido por el campeonato.
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