Los Chicago Bulls del MVP Derrick Rose en 2011

Desde la era Michael Jordan con 6 títulos conseguidos en la década de los 90, la franquicia de los Chicago Bulls ha tenido una travesía por el desierto sin apenas éxitos. A excepción de los primeros años de la década de 2010, gracias a la llegada del gran Derrick Rose, drafteado en 2008 en el primer pick.

Llevaban dos años entrando en los Playoffs pero en ambas ocasiones cayeron en Primera Ronda. Sin embargo, el clímax de esos años lo consiguieron en la temporada 2010/2011, donde alcanzaron la Final de la Conferencia Este. Y es que estuvieron en postemporada desde 2009 hasta 2015 de forma consecutiva, pero no lograron nunca ir más allá de las Semifinales de Conferencia al margen de ese 2011.

Mejorando a la franquicia en la offseason

En dicha campaña habían elegido al francés Kevin Seraphin en la Primera Ronda del Draft, a quien traspasaron a los Washington Wizards, mientras que en los principales movimientos de la agencia libre se hicieron con Carlos Boozer, Kyle Korver, Ronnie Brewer, Ömer Asik y Keith Bogans. Estos se unieron a un equipo donde el quinteto titular estaba consolidado, y que se veía liderado de forma indiscutible por Derrick Rose. Lo acompañaban Luol Deng, Taj Gibson, Joakim Noah y al que se anexó el veterano escolta Bogans.
Rose, seleccionado en lo más alto del Draft de 2008 venía de ser el Rookie del Año y en su curso como sophomore ya entró en el All-Star tras promediar 21 puntos por noche. El impacto del base ilusionaba a todo Chicago, además con un juego muy espectacular y físico. Con él y las buenas piezas que lo rodeaban, el entrenador Tom Thibodeau debía llevar a este equipo un paso más allá.

Una regular season envidiable de 75’6% de victorias

Durante la temporada regular contaron con muchas lesiones de sus mayores torres. Carlos Boozer se rompió la mano en octubre y no pudo debutar dicho año hasta diciembre. También se ausentó en partidos de enero por un esguince de tobillo, algo que le volvería a ocurrir en el mes de marzo.

En diciembre Noah sometió su mano derecha a cirugía tras una lesión sufrida en noviembre y no pudo regresar hasta el 23 de febrero, volviendo con 7 puntos y hasta 16 rebotes jugando solo 24 minutos contra Toronto Raptors. Tampoco pudo disputar algunos de los últimos partidos de la regular season, mientras que Gibson igualmente por fechas navideñas se perdió noches sobre la pista por una conmoción.

Mientras el juego bajo aro se veía obligado a rotar con el paso de la temporada por culpa de esas lesiones, Rose se exhibía noche tras noche y con ello los Bulls ganaban y ganaban. Fue Player of the Week en noviembre y mejor jugador del mes de marzo en su Conferencia Este, donde Thibodeau también fue reconocido como “Coach of the Month“, lo mismo que recibió en el mes de enero. Y el día 17 de ese mes, Rose completó su primer triple-doble ante los Memphis Grizzlies: 22 puntos, 10 rebotes y 12 asistencias.

Así, el egresado en la universidad de Memphis participó una vez más en el All-Star Game, y lo hizo como titular junto a Dwyane Wade, LeBron James, Amar’e Stoudemire y Dwight Howard. Y tras el parón del fin de semana de las estrellas, de los 28 partidos siguientes los Bull ganaron 24, entre los que marcaron el récord de la franquicia en triples ante los Utah Jazz, con 18 tiros de tres encestados que superaban los 15 que lograron en 1994. Rose además alcanzó su máxima puntuación (44) ante los Atlanta Hawks en mayo.
Finalmente los Bulls acabaron ganando su octavo título de la División Central, con tres pilares como Noah, Boozer y Gibson y junto a la dupla estelar que conformaba Rose con Luol Deng, quien se marcó un temporadón jugando los 82 partidos y promediando 17’4 puntos, 5’8 rebotes, 2’8 asistencias y 1 robo por encuentro. Además, el jugador británico quedó 2º para el NBA Sportsmanship Award, premio a la deportividad que ese año fue para Stephen Curry y que ya ganó en 2007.
Los Chicago Bulls terminaron líderes de la Conferencia Este, igualando la mejor marca de la franquicia desde la temporada 1997/1998, 62 victorias y tan solo 20 derrotas. El equipo de Thibodeau fue el único que consiguió ganar al menos una vez en dicha regular season a las otras 29 franquicias. El récord que consiguieron fue el mejor de toda la liga, por delante de los Miami Heat (58-24) y con además un triunfo más que los campeones del Oeste, los San Antonio Spurs (61-21).

El MVP para Derrick Rose

Sin duda se vivió una temporada para el recuerdo de los fans de la NBA con la confirmación de toda una estrella, la de Rose. Aunque no duró por mucho tiempo como todos sabemos por su grave lesión de rodilla que le ha menguado su juego desde 2012, ese que nunca más hemos vuelto a ver. Dicha confirmación se tradujo en el premio MVP de la temporada regular para el base, convirtiéndose en el jugador más joven de la historia de la liga (22 años y 6 meses) que se hacía con dicho galardón.
Superó a Wes Unseld (23 años y 2 meses en 1968/1969) y sus números a esa temprana edad le pusieron en la élite de la liga, entre nombres como los de Oscar Robertson, Jerry West, Larry Bird, Michael Jordan, LeBron James o Dwyane Wade.
Y es que promedió 25 puntos, 4 rebotes y 7 asistencias, con unas estadísticas avanzadas envidiables: 32’2% del uso ofensivo de los Bulls, con un PER (Player Efficiency Rating) del 23’5 y un True Shooting del 55%. Además, terminó siendo el 7º máximo anotador de la temporada y el 10º en asistencias.

Los Playoffs comenzaron ante Indiana Pacers

Los Playoffs de 2011 empezaron para los Bulls enfrentando a los Indiana Pacers de Darren Collison, Danny Granger, Roy Hibbert y un joven rookie llamado Paul George que estaba por explotar. Cuatro temporadas después regresaba Indiana a la postseason tras draftear a un novato que después de esta primera caída llevaría a los Pacers hasta las Finales del Este en 2013 y 2014, pero eso es otra historia.

Chicago se llevó la serie 4-1 pero con mucha oposición en los partidos. El primero se lo llevaron por 104-99, tras un gran último cuarto de 33-20 en el que remontaron en la recta final a base de acciones defensivas y penetraciones imposibles del MVP (39 puntos). Con 18+10 de Deng y cerrando el duelo Noah con dos tapones consecutivos, los Bulls se apuntaban el primero.

El segundo también estuvo muy competido (96-90), pero la partida reboteadora era ganada de sobra por los Bulls (57 por los 22 que capturaron los Pacers). Collison se lesionó en la primera mitad un tobillo y no pudo regresar, mientras Rose seguía estratosférico (36+8+7) y, al igual que en el primero, un triple de Korver dentro del último minuto sentenció prácticamente el marcador.
El tercer juego también fue para los de Illinois, por 88-84, en el que Rose y Deng se combinaron para 44 puntos. Hibbert y Tyler Hansbrough cumplieron mejor en la pintura pero resultó insuficiente. Aún así, los Pacers se dieron una esperanza en su Bankers Life Fieldhouse venciendo por 84-89 tras una buena primera mitad (49-33) y con dobles-dobles de Granger (24+10) y Hibbert (16+10). Y eso que rebasaron los 15 puntos Deng, Rose, Boozer y Noah.
Ya en el quinto juego los Bulls cerraron la serie en su United Center con un partido de autoridad, en el que en la segunda parte realizaron un parcial de 62-43. Superaron a Indiana por 116-89, con 24 tantos de Deng y 25 para Rose, en un encuentro en el que desesperaron definitivamente a los Pacers.

Los Hawks de Joe Johnson esperaban en 2ª Ronda

Los Atlanta Hawks fueron 5º del Este (44-38) y llevaban dos años seguidos cayendo en Semifinales de Conferencia, un fantasma que volvió a aparecer en 2011. Al Horford, Joe Johnson, Jeff Teague, Josh Smith y Marvin Williams comandaban a un equipo que se quedó sin mayor éxito en postseason antes de que se marchara Johnson a los Brooklyn Nets.
En el primero Chicago tropezó por 103-95, con una impecable actuación de Joe Johnson de 34 puntos y Jamal Crawford, el sexto hombre del 2010, aportó 22 tantos desde el banquillo. Además, Rose se torció un tobillo, algo de lo que se resentiría en el siguiente enfrentamiento.
La defensa de los Bulls dejaron a los Hawks en 73 puntos en el segundo juego, lo que les sirvió para vencer por 86-73: 44 rebotes defensivos, 5 tapones y 6 robos de balón.Y en el tercer encuentro tomaron la delantera en Atlanta, tumbando por 99-82 a los locales con un infalible Derrick Rose que se fue hasta su máxima puntuación, 44 puntos.
Sin embargo, los Hawks de Larry Drew forzaron la serie al menos a seis encuentros, reempatando la eliminatoria con una victoria contundente por 100-88. Los 24 tantos de Johnson, el salvaje doble-doble de Smith (23+16+8) y otros 20 puntos de Horford eclipsaron al MVP (34+4+10).
El quinto juego regresó a Illinois y Rose (33) y Deng (23) comandaron a su equipo para ponerse a tiro de unas primeras Finales del Este en 13 años, derrotando por 95-83 a su rival. Y ya en el sexto y último partido, los Hawks sucumbieron por 93-73, donde el equipo entero se echó a las espaldas a los Bulls, con 13+5+5 de Deng, doble-doble de Rose (19+4+12 ) y de Boozer (23+10), y 11+6+3 tapones por parte de Noah.

Solo el Big-Three de Miami pudo detener a estos Bulls

Pero este equipazo iba a toparse con el extraterrestre Big-Three que había reunido Miami Heat, comandado por LeBron James y su ansia de lograr de una vez su primer anillo, Chris Bosh y Dwyane Wade. Aún así ese año perderían las Finales de la NBA por 4-2 frente a los Dallas Mavericks de Dirk Nowitzki, quienes consiguieron su primer anillo de la historia.
Aunque los de Thibodeau salieron con todo en esta serie, llevándose el primer encuentro por un abultado 82-103. Parcial de 65-34 en la segunda mitad a pesar de los 30 puntos de Bosh, que contrarrestaron con las actuaciones de Deng (21) y Rose (28). Tremenda capacidad reboteadora en el ataque de las torres de Chicago, con 19 rebotes capturados.
En el siguiente, Miami puso las tablas en la eliminatoria al vencer por 85-75, con doble-doble de LeBron (29+10) y 24 tantos de Wade. Al MVP lo dejaron con “solo” 21 puntos y Deng apenas tuvo 13 en este encuentro.
Viajando ya a Florida, los Heat encaminaron su victoria final superando en el tercer juego a los Bulls por 85-96, con el Big-Three en claro estado de gracia: 22+6+10 de James, 34 puntos para Bosh y 17+9 de Wade. El máximo anotador de Chicago resultó ser Boozer, con un tremendo doble-doble (26+17).

Y antes de regresar al United Center, los de Erik Spoelstra sumaron su tercer triunfo por 93-101 en la prórroga, con LeBron haciéndose grande aportando 35 puntos. La defensa de los Heat permitió solo dos canastas como tal en los 2 minutos finales. Por último, el quinto encuentro supuso la cuarta victoria seguida para Miami y la clasificación a las Finales de la NBA. Ganaron por un ajustado 83-80, con Bosh, James y Wade superando cada uno la veintena de puntos y anulando tanto a Rose (25) como a Deng (18) que no pudieron salvar a su equipo de la eliminación.

Chicago llevó el mando del marcador en este último juego desde el principio, llegando a ir ganando de diez, 67-77, a falta de menos de tres minutos. Pero a base de triples de Wade y especialmente de LeBron, los Heat completaron una asombrosa remontada para ponerse tres arriba en los últimos segundos. En la jugada final, Rose buscó lanzar de tres, pero fue doblemente defendido por Udonis Haslem y James, quien puso el tapón para evitar alargar la serie e ir a una nueva prórroga.

Año de muchos premios en Chicago

Rose, además de llevarse el MVP a mejor jugador de la temporada, también formó parte del mejor quinteto del año (All-NBA First Team) junto a Kobe, LeBron, Kevin Durant y Dwight Howard. Y en el segundo quinteto defensivo apareció Joakim Noah con Chris Paul, Tony Allen, Andre Iguodala y Tyson Chandler.
Por otro lado, Thibodeau recibió el nombramiento de “Coach of The Year“, y el General Manager Gar Forman ganó el Ejecutivo del Año, premio compartido con el presidente de los Heat Pat Riley. Como curiosidad, este equipo fue introducido como tal en el NBA 2K18 perteneciendo al grupo de mejores equipos clásicos e históricos con el que poder jugar y disfrutar en este videojuego.
Si bien muchos esperarían que esta sería la primera gran derrota de Rose y sus Bulls de principios de la década, de la que se levantarían en los siguientes años, no sería así. Chicago ganó en la temporada consecuente tras el lockout la Conferencia Este de nuevo con un gran balance (50-16), pero el 29 de abril de 2012 definitivamente perdería a ese MVP del 2011. Las esperanzas de, por qué no volver a pisar unas Finales de Conferencia y quién sabe si llegar a luchar por el anillo, se esfumaron, pues la rodilla y las lesiones del mítico Derrick Rose no parecían opinar lo mismo.

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